La agencia internacional Reuters advirtió en exclusivo que la crisis que acosa a la Argentina provocará inevitablemente alrededor de 40.000 pérdidas de puestos laborales. Megadevaluación + inflación + corrupción = combo explosivo.

Inestabilidad monetaria, tasa de interés de referencia del 60%, empresas comprometidas con la Justicia y fuerte impacto inflacionario son algunas de las causas para la fase crítica en la que entró el sector.
“Los bancos se están retirando de financiar a las empresas de obras públicas. Creo que es por la preocupación del ajuste fiscal que llega a la obra pública”, dijo Gustavo Weiss, presidente de la Cámara de la Construcción, que agrupa a empresas como las gigantes Techint y Roggio.

“Es posible que haya 40.000 despidos o incluso más por el parate de la obra pública”, agregó Weiss.

Hoy, según datos privados del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), hay más de 400.000 empleados registrados en el sector, que de todos modos suele tener un alto nivel de empleo informal.

“Estamos siguiendo de cerca la situación del empleo y los salarios en la construcción y trabajando en conjunto periódicamente con los representantes del sector”, dijo un portavoz de la Secretaría de Trabajo a dicho medio, sin responder directamente sobre las expectativas de despidos que tienen los empresarios.

“Habrá que ver en los próximos meses cómo evoluciona todo el tema del crédito, cómo evoluciona a partir del nuevo tipo de cambio el nuevo costo en la construcción”, agregó.

En tanto, un alto funcionario de la Unión Obrera de la Construcción dijo que en los últimos tres meses se perdieron al menos 12.000 puestos de trabajo en el sector y calculó que el ajuste fiscal del gobierno implicará una reducción de obras públicas del 50% el año que viene.

“Las obras tienen una cierta inercia y no se cortan de un día para el otro, pero hay obras que tenían 300 personas y ahora tienen 150. En un proceso de 6 meses se pueden perder 50 a 60.000 trabajadores. Me parece que si la crisis no se revierte, probablemente sean más los que se pierdan”, dijo.

“Esto también afecta a las obras privadas porque con la inflación y los aumento de insumos, no cierran los proyectos, se refinancian o se recalculan”, agregó.

En este sentido, desde Reuters entrevistaron a Pablo Knopoff, director de la consultora Isonomía: “La obra publica fue un factor transformador para el Gobierno, fue uno de los factores fundamentales, esenciales, en los primeros dos años del Gobierno. ¿Cuál es el problema? En que parte de lo que viene en términos de recorte tiene que ver con la obra pública”,explicó.

Un empresario de la construcción que habló en condición de anonimato dijo que la decisión del gobierno de demorar obras lo obligó hace 10 días a despedir 200 obreros, del total de 2.000 empleados que tiene, y también estimó que el sector podría sufrir unos 40.000 despidos en los próximos dos meses.

 

 

En la zona de Rosario, existe la preocupación , pero la buena noticia ,nos contó Sixto Irrazabal, que el Gobernador de Santa Fe  Miguel Lifschitz , aseguró que no se detendrán las obras .

“Ha habido una detención en el crecimiento (…) y una leve baja mensual en los puestos de trabajo debido en parte a la estacionalidad (en invierno tiende a existir una baja en el sector) y en parte a la inestabilidad en el tipo de cambio”, aseguró el portavoz de la Secretaría de Trabajo.